Nosotros...

Somos una agrupación conformada por estudiantes, que nos sentimos identificados con ciertos principios. Buscamos el consenso a través de la discusión democrática y participativa, pero nunca perdiendo la esencia de dichos principios.

 

Una agrupación es una herramienta para coordinar y llevar a cabo aquellas actividades e iniciativas que surjan como manifestación práctica de los ideales que sustentan la agrupación.

 

Nosotros como miembros de la Agrupación Reformista Franja Morada nos identificamos con los principios de la Reforma Universitaria de 1918. 

 

Los principios fundamentales de la Reforma Universitaria de 1918 son:
* Autonomía universitaria,
* Cogobierno,
* Extensión universitaria,
* Acceso por concursos y periodicidad de las cátedras,
* Libertad de cátedra, cátedra paralela y cátedra libre,
* Acceso gratuito,
* Vinculación de docencia e investigación,
* Inserción en la sociedad y rol de la universidad,
* Solidaridad latinoamericana e internacional,
* Unidad obrero-estudiantil.

Estos principios son la base ideológica de nuestra agrupación. Y los mismos han marcado una bisagra en la historia de las universidades argentinas. Son los que defiende diariamente FRANJA MORADA en su accionar universitario. 

Hoy más que nunca resuena vigoroso el grito de esperanza que enarbola la sentencia reformista: “Una vergüenza menos, una libertad más. Los dolores que nos quedan son las libertades que nos faltan”.

 

¿Qué es la Franja Morada?

El golpe de Estado que culminó con el gobierno del radical Arturo Illia -el 28 de junio de 1966- abre paso a la llamada «Revolución Argentina», denominación con la que se bautizo a este nuevo régimen. En tanto, la respuesta del movimiento estudiantil no se hace esperar. La FUA se pronuncia contra el régimen golpista. En el interior del país se producen manifestaciones callejeras, tomando la delantera en la Capital Federal, los Centros de Estudiantes de Ingeniería y Medicina. El Gobierno contraataca disolviendo a la FUA, a las Federaciones regionales y al Centro de Estudiantes de Ingeniería «La Línea Recta» de la Universidad de Buenos Aires.

 

A partir del golpe de Estado toman forma las agrupaciones políticas universitarias que tienen ligazón con los partidos políticos. Comienza a evidenciarse así una serie de cambios en el componente ideológico de los estudiantes que conducen la protesta.

 

El Movimiento Nacional Reformista, la Unión Nacional Reformista Franja Morada y otras agrupaciones menores con incidencia local, como el MURA M -Movimiento Universitario Reforma Autentica- de Santa Fe o MARU-Movimiento Auténtica Reforma Universitaria de la Capital- representaban el ideario reformista a fines de la década del sesenta.

 

En este tiempo, la Unión Nacional Reformista Franja Morada era una federación de agrupaciones reformistas de todo el país, que reúne a militantes de distintas corrientes políticas como anarquistas, radicales y socialistas independientes. Había nacido durante un Encuentro Nacional de agrupaciones reformistas, en la ciudad de Rosario los días 25 y 26 de agosto de 1967. El objeto perseguido era el de unificar criterios para retomar la conducción de los Centros de Estudiantes, de las Federaciones locales y de la Federación Universitaria Argentina de las que habían sido desplazados por la izquierda luego de la caída de Arturo Illia.


El origen del nombre Franja Morada se remonta al año 1918, exactamente a los agitados días de la Reforma Universitaria de Córdoba, entonces, un grupo de estudiantes hace flamear como bandera las estolas de color morado que los sacerdotes usan alrededor de su cuello, como símbolo del régimen que habían derribado, y a modo de identificación para aquellos que impulsaban la reforma.

 

Luego del breve periodo democrático iniciado en 1973, en 1976 se inicia en nuestro país la dictadura más feroz de América latina, la Franja Morada que ya había llegado a la conducción de la FUA, logra mantenerla clandestinamente con distintos objetivos, entre ellos el resguardo de la vida de los militantes y la lucha permanente contra la dictadura.


Con la restauración democrática liderada por Raúl Alfonsín, la Franja fue un actor fundamental en la normalización de todas las universidades nacionales, así como a la restauración de los principios reformistas en todas las casas de estudio que habían sido barridos por los militares. Es a partir de 1983 y hasta la actualidad, que la franja morada, cada dos años en congresos ordinarios de la FUA, ha logrado retener su conducción.


Durante la década del 90, la cual estuvo signada por el sesgo Neoliberal del gobierno peronista encabezado por el presidente Menem, la organización al frente de la FUA y junto a otras organizaciones del campo popular, emprendió una lucha por defender al sistema público universitario que fue amenazado por la ola privatista que pregonaba en peronismo en ese entonces.

 

Iniciado el siglo XXI y frente a la decepción que nos genero el gobierno de la Alianza que había llegado al gobierno en 1999, implico nuevamente que la Franja Morada sin dar un solo paso atrás en sus principios, una vez mas se pusiera al frente de la defensa de la Universidad Publica frente a las políticas neoliberales que profundizo el gobierno de Fernando De La Rua.

 

Los últimos años estuvieron signados por la profunda crisis que afecto y aun afecta al sistema político argentino, del cual nuestra organización no estuvo exenta, pero que aun así gracias al esfuerzo de los miles de militantes de la franja morada en todo el territorio nacional, hemos logrado continuar conduciendo al movimiento estudiantil argentino.

 

La actualidad esta marcada por una frase del manifiesto liminar de la Reforma “los dolores que nos quedan son las libertades que nos faltan”, somos conscientes de que estos dolores son los mismos que afectan a toda Latinoamérica y tienen que ver con la exclusión , la pobreza, la violencia, y muchas otras consecuencias de décadas de injusticias en nuestro continente. Hoy mas que nunca, esta mas que vigente aquella visión latinoamericanista que tuvieron los reformistas del 18’ y a la que junto a las organizaciones progresistas de América latina estamos dispuestos a transformar la realidad.

 

Fuente: “ABC del Militante de la Franja Morada y de la JR” . Publicación de la Fundación Instituto Lebensohn. Web: http://www.franjamorada.org.ar/ 

 

Discurso En El Mitin Organizado Por La Juventud, En El Jardín Florida 19/09/1889

Conciudadanos: Quiero, ante todo, saludaros con el mayor entusiasmo, y luego, de inmediato, pedir a esta altiva y generosa juventud que me perdone por el juicio que de ella me había formado, pues confieso que no hace muchos meses, y en una carta que dirigía a un antiguo y valeroso compañero de las luchas cívicas y actualmente en Europa, le expresaba la profunda decepción que me inspiraba la actitud de la juventud tratándose de la cosa pública. -Ya no hay jóvenes en la república- le decía; -los ideales generosos, las iniciativas patrióticas no cuentan con su apoyo ni con su entusiasmo; los que se titulan jóvenes no lo son sino en la edad, porque cuando se les habla de la patria, de los sacrificios patrióticos o del cumplimiento de los derechos cívicos, reciben esas palabras con un solemne desprecio, considerando que tales asuntos sólo pueden preocupar la mente de los ilusos, de los líricos, cuando no dicen de los tontos; y agregan que en nuestros días la política ha cambiado de giro y que hay que ser más prácticos, adoptando otra política basada en el positivismo,y titulándose, los que de tal manera piensan y proceden, hombres prácticos, grandes políticos, sabios y de talento. .. Fué, señores, en presencia de estos hechos que mi espíritu entrevió los grandes males que surgían del falseamiento de las instituciones, y que yo creía que la juventud miraba indiferente y por eso me expresaba en palabras tan amargas con respecto a la situación política del país


Pero ahora, y en presencia de este movimiento reaccionario iniciado por la juventud, he comprendido mi error, y al comprenderlo me complazco en exhortar a esta misma juventudvaliente y decididaa continuar con orgullo la senda que señalaron con su sangre y con su ejemplo todos nuestros gloriosos antepasados


¡Ah ! señores. Nada satisface más íntimamente y retempla mejor el espíritu, que recordar con acentuada veneración los esfuerzos desinteresados y patrióticos de aquella juventud, que abandonando la cuna de sus más caras afecciones, cortando algunos el curso de sus carreras universitarias, y despreciando todos sus intereses personales, corría, llena de bríos y de santo patriotismo, a formar en las filas del ejército, que se coronaba de gloria en las batallas libradas por la libertad y el honor nacional


Yo nunca olvidaré la noble y altiva eonducta de la juventud argentina, cuando corrió presurosa hasta los campos sangrientos del Paraguay; y allí, entre los fulgores rojizos del combate exterminador, cada joven luchaba heroicamente y moría con sonrisa plácida, salundando con su última mirada las fajas gloriosas de nuestra bandera


Y bien, señores; al terminar, os confieso que mi corazón se llena de alegría en presencia de este movimiento varonil, noble y levantado de la juventud, que así demuestra que posee la más grande cualidad del hombre: el carácter. 


Conservadlo siempre puro, moral y justiciero; no desfallescais en esta grande obra que iniciais llena de fe y de entusiasmo, y si alguna vez necesitáis la ayuda de un hombre joven de largas barbas, pronunciad mi nombre, y correré presuroso a ocupar mi puesto con el ardor, la fe y la esperanza de los primeros añios!


LEANDRO N. ALEM

19 de Septiembre de 1889

Yrigoyen: La Política Como Creación Ética

El caudillo radical es la expresión nacional del humanismo ético que centraba su esfuerzo en la realización del hombre, inspirado en el ideal krausista que enfatizaba el sentido moral del derecho.

 

Juan Hipólito del Corazón de Jesús Yrigoyen Alem nació en Buenos Aires el 12 de julio de 1852,hijo del comerciante vasco francés Martín Irigoyen Dodagaray y la argentina Marcelina Alem,hermana del fundador de la UCR Leandro Alem. Era el mayor de cinco hermanos, la familia secompletaba con dos varones Roque y Martín y dos mujeres Amalia y Marcelina. Hipólito formósu educación con los Padres Bayoneses en el Colegio San José, finalizando sus estudiossecundarios en el Colegio de la América del Sud. Cursó l a carrera de abogacía en la Facultad deDerecho de Buenos Aires, finalizando su carrera sin presentar tesis doctoral.

 

Antes de ocupar en dos oportunidades la presidencia de la Nación, se desempeñó en diversoscargos públicos y fue profesor de Historia Argentina, Instrucción Cívica y Filosofía en la Escuela Normal de Maestras. Falleció en Buenos Aires el 3 de julio de 1933 tras haber recibido los auxilios sacramentales de la fe católica.

 

El pensamiento de Hipólito Yrigoyen, un hombre formado en la segunda mitad del siglo XIX, estuvo sin dudas influído por sus lecturas, que son muchas y muy variadas, como surgía de su abultada biblioteca: Platón, Aristóteles, Kant, Rousseau, Spencer, Montesquieu, Stuart Mill, Fenelon, Le Bon, Bossuet, Emerson, Story, Juan Agustín García, Mariano Fragueiro, Vicente Fidel López, José Manuel de Estrada, Barraquero, Florentino González y, sobre todo, los filósofos de la escuela de Karl Christian Friedrich Krause, fundamentalmente Ahrens, Tiberghien y los españoles Giner de los Ríos y Sanz del Río.

 

Desde el punto de vista de la historia de las ideas políticas y de la filosofía social en Latino América, Yrigoyen es el político krausista por excelencia y el ejemplo más característico de esa corriente reformista y democrática. Su pensamiento y los modos de su conducta pública y privada, su personalidad y, en fin, su estilo humano, tienen los rasgos en forma y sustancia del krausismo como filosofía ética y modalidad de vida, tal cual se desenvolvió en la España del siglo XIX y en Latino América inmediatamente después. "Los krausistas vestían sobriamente, por lo común de negro, y componían el semblante, pareciendo impasible y severo; caminando con aire ensimismado, cultivaban la taciturnidad; y cuando hablaban, lo hacían con voz queda y pausada, sazonando sus frases con expresiones sentenciosas, a menudo obscuras; rehuían las diversiones frívolas y frecuentaban poco los cafés y los teatros" (José López Morillas, El krausismo español). Pero más allá de estos rasgos exteriores, que parecen pintar la figura de Yrigoyen -a quien sus contemporáneos llamaban El Peludo por sus hábitos reservados-, el krausismo fue para él, sobre todo, un estilo de vida y una forma de vivir la política, una cierta manera de preocuparse por el mundo y ocuparse de la Patria, de pensarla, de vivirla. Por eso, la gran vocación de Yrigoyen -aunque fue el más filósofo de los presidentes argentinos- no fue la contemplación metafísica, la escritura de tratados, ensayos o memorias, ni la enseñanza teórica alejada de la vida real. Su gran vocación era la política como pensamiento conducente, y sobre todo la política como práctica moral. Ese proyecto político que lo absorbe durante toda su trayectoria vital, no se limita ni se guía para adquirir, acrecentar o permanecer en el "poder", un vocablo excluído del lenguaje yrigoyeniano. Se funda, entodo caso, en una suerte de panteísmo democrático participativo, en la que el pueblo, conjugación armoniosa de individuos-ciudadanos libres, se gobierna a sí mismo completando su plena soberanía.

 

HUMANISMO ETICO

Yrigoyen es la expresión nacional del humanismo ético que centraba su esfuerzo en la realización del hombre, inspirado en el ideal krausista que enfatizaba el sentido moral del derecho, que es el conjunto de condiciones para la realización nacional y la idea de la política como creación ética. En ello se nutrió para dar forma y contenido a dos principios esenciales de la filosofía y la conducta yrigoyeneanas: la ética y la intransigencia. Ambas eran concebidas como medios reparadores contra la usurpación del poder, en la concepción de una democracia integral en la que se complementan e interactúan la justicia y la libertad.

 

Yrigoyen encarnó un sentimiento nacional de pureza y decencia cívica, un movimiento deconciencias, de corazones y de almas dispuestos a pelear el buen combate. Para ello era menester asumir unaconducta ética en la que los medios se subordinen a los fines y fueran congruentes con ellos.En Yrigoyen la idea de Nación es dinámica, un proyecto en continuo movimiento, una realizacióncív ica de origen popular, emancipadora y soberana, reparadora y al propio tiempo revolucionaria. De ahí laimportancia del sufragio, de la voluntad general expresada a través del comicio limpio de carácter universal. La Nación es entonces construcción y manifestación popular, y una vez que el pueblo se pronuncia "la Nación ha dejado de ser gobernada, para gobernarse a si misma" (Mensaje de Apertura del Congreso de la Nación, 16 demayo de 1919).

 

Para Yrigoyen la política es ética, y la ética es política: la simbiosis es absoluta, y por lo tanto no se plantea la contradicción teoría-praxis, o, en términos de Max Weber; una ética de las ideas en contraposición a una ética de las responsabilidades. La ética yrigoyeneana, por otra parte, es de índole social, emanada naturalmente de una moralidad individual, a la que trasciende. Por eso Yrigoyen, al anunciar la pérdida de su propia autonomía, la sublima en función de una liberación colectiva. Por eso una parte importante, la más sustantiva del pensamiento yrigoyeneano, fue incorporada a las ideas políticas argentinas, y por lo tanto está vigente y aceptada, y cuentan con lo que podríamos denominar un consenso implícito de la teoría democrática. Lo que en su tiempo era innovador y revolucionario, hoy no tiene obviamente el mismo eco trasgresor y alternativo. Aun cuando deba ser considerada y valorada en el contexto de la historia de las ideas y, en ese marco, su ubicación en tiempo y lugar, encontrando influencias, cruces ideológicos, y eventualmente quiebres y continuidades, el mensaje de Yrigoyen ostenta el carácter de lo clásico, y por lo mismo, resulta imprescindible.

 

Escribe: Diego Barovero Vicepresidente del Instituto Nacional Yrigoyeneano.

Envío: Comité Capital (CABA) 

Arturo Illia: Un Ejemplo A Seguir

El día 18 de enero del corriente año, se cumplen 30 años del fallecimiento del Presidente Constitucional Arturo Illía, quién nació en la ciudad bonaerense de Pergamino en el seno de una familia de inmigrantes.

Arturo Illía realizó sus estudios primarios en las Escuelas N° 18 y Normal de su ciudad natal. Más adelante, sus padres lo enviarán a Buenos Aires, para continuar con sus estudios en el Colegio Pío IX, culminando su formación superior, al graduarse en la Facultad de Medicina de la UBA, período en el cual, militará activamente en movimiento reformista universitario y se afiliará a la Unión Cívica Radical. Su formación profesional culminará en la ciudad de La Plata, más precisamente, en el Hospital San Juan de Dios, donde realizará las prácticas hospitalarias.

 

Será en el año 1928, cuando Arturo Illía tendrá la oportunidad de ser recibido por el entonces Presidente de la Nación Argentina, Don Hipólito Yrigoyen, quién le ofrecerá un cargo de "Médico Ferroviario" en la ciudad de Cruz del Eje, en la Provincia de Córdoba, el cual aceptará, totalmente convencido de la función social del mismo. Illía en Córdoba desarrollará su actividad política partidaria. En tal sentido, en el año 1935, cuando Amadeo Sabatini fue electo gobernador de Córdoba, Arturo Illía fue elegido Senador Provincial y será desde su banca, desde donde luchara incansablemente por la transformación provincial en el campo productivo, sanitario y social.

 

Su actividad política continuará alternando cargos partidarios y de representación pública. En el año 1963 Arturo Illía será investido como Presidente de la República, por la Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP). En tal sentido, cabe destacar que “Don Arturo” era un austero Krausista, enmarcado en el ideario de Hipólito Yrigoyen, que gobernó para el pueblo, sin poner nunca por delante especulaciones políticas personales o partidarias, sino haciendo siempre lo mejor para su país, su soberanía política y el fortalecimiento de las instituciones democráticas.

 

Resulta importante destacar de su gestión: el impulso de la Ley de Medicamentos, la Ley de Salario Mínimo Vital y Móvil, la anulación de los Contratos Petroleros, la anulación de los Gastos Reservados, la defensa de la Soberanía de Malvinas ante la ONU, y la instauración de un 25 % de presupuesto de Recursos y Gastos para la Educación, como así también, garantizar la vigencia de los derechos civiles, las libertades públicas, y el diseño de una política exterior soberana y solidaria, sobre todo, para con los pueblos en vías de desarrollo.

 

Arturo Illía fue derrocado por un golpe militar el 28 de junio del año 1966, bajo el falaz argumento de la lentitud de su gestión y de ser el culpable de posibilitar la infiltración marxista en el país, especialmente en las universidades nacionales. Lamentablemente ha tenido que pasar mucho tiempo para que tanto los historiadores, como una inmensa mayoría de los ciudadanos argentinos, realicen una valoración positiva de su gestión de gobierno, como así también, del retroceso que significó el pronunciamiento militar del 28 de junio de 1966 para nuestro país y particularmente para el sistema universitario nacional.

 

Arturo Illía luchó toda su vida por los derechos de los más débiles, demostrando a todo un país y demás naciones latinoamericanas, que se puede ejercer el Gobierno de una República sin dejar de lado los valores éticos y los principios ideológicos, en este caso, los que le corresponden al sistema republicano, la construcción permanente de ciudadanía, y la observancia de los principios del radicalismo yrigoyenista.

 

Han pasado 30 años desde su desaparición física y Arturo Illía es el espejo, en cual deberán mirarse quienes hoy se encuentran abocados a la tarea conducir a la Unión Cívica Radical. En este sentido, sería una acción fundamental, muy positiva por cierto, que una vez terminados los importantes y sentidos discursos que seguramente se dirán el 18 de enero de 2013, por el aniversario de su fallecimiento, se pase de la dialéctica a la acción concreta. En tal sentido, el mejor homenaje que se le puede tributar a Don Arturo Illía, será trabajar para lograr consolidar una herramienta partidaria que retome todos estos valores y principios históricos del radicalismo yrigoyenista. Pero para que todo lo antes enunciado sea posible, se debe tener en cuenta que Arturo Illía constituye una referencia ineludible tanto para el presente y futuro del radicalismo, y que estos buenos ejemplos de republicanismo y acción política austera y soberana, que se sintetizan en la figura ex presidente, constituyen un importante legado, y en consecuencia, la tarea militante será trabajar para que estos valores republicanos vuelvan a tener plena vigencia en el accionar político de la Unión Cívica Radical y de nuestro país.

 

Por César Arrondo, Profesor Universidad Nacional de La Plata

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¿Por qué MAFALDA y DON QUIJOTE?

En la Franja nos identificamos y nos sentimos reflejados con Mafalda que es el personaje principal de la historieta del dibujante Quino nacido en Mendoza en el año 1932, por sus comentarios y ocurrencias que son el espejo de las inquietudes sociales y políticas de los años 60, pero que si la leemos con atención reflejan sarcásticamente nuestra actualidad. La historieta se preocupa por la situación mundial y representa el inconformismo de la humanidad, pero con fe en su generación.

 

Mafalda es una nena curiosa, inquieta y terriblemente irónica, nacida de una típica familia porteña. En un cuerpo de niña despunta la rebeldía juvenil marcada por el progresismo. Pero Mafalda es una rebelde sensata, no es una destructora anárquica del mundo. Es contestataria, con una cabeza abierta y propensa a filosofar a partir de cualquier hecho cotidiano.

 

Representa la aspiración idealista y utópica a hacer de éste un mundo mejor, aunque la envuelve el pesimismo y la preocupación en casi todo el tiempo debido a las circunstancias que lo aquejan inevitablemente. Le gustaría estudiar idiomas y trabajar de intérprete en las Naciones Unidas para contribuir a la paz mundial. Mafalda está convencida del progreso social de la Mujer y lo preconiza a ultranza, algo adelantado a su época. 

 

Así nosotros buscamos como agrupación, leer e interpretar los signos de los tiempos, nuestra realidad en general de manera crítica, analizandola, interpretandola para poder cambiarla y mejorarla en favor de todos.

 

Fuente: http://www.todohistorietas.com.ar de Néstor Gustavo Giunta.

Síntesis y Adaptación: Gabriela P. Peñaloza.

Don Quijote de la Mancha, la imponente obra de Cervantes (Madrid, 1547), tiene varias interpretaciones, algunas positivas otras negativas... Cervantes nos muestra a Don Quijote escapandose de casa. Saliendo a los caminos sin prever nada. No trae dinero para pagar la venta y no ha llenado las alforjas de víveres. El yelmo (armadura que protege la cabeza) es tan malo que decide no someterlo a pruebas porque sabe que no resiste al más mínimo golpe. Físicamente le va bien el sobrenombre del ”caballero de la triste figura”. Don Quijote no actúa según un plan, pero sí según una intención, esta intención se podría llamar ideológica.

 

No puede realizar los gestos grandiosos con los que sueña porque es físicamente débil y no tiene los ayudantes ni los medios técnicos que hubieran podido compensar su falta de prestancia física. Lo que tiene es la voluntad de realizar hazañas.

 

Quijote corre feliz tras la aventura, él se ve en el papel del héroe que rescata a las víctimas. Es loco, no acepta la realidad, no se conforma, busca el cambio, la transformación,  se toma muy en serio su misión de ” deshacer entuertos” es decir, deshacer agravios.

 

El Quijote es un luchador de los ideales utópicos en un mundo degradado, es un altruista que se enfrenta a sus molinos de viento, a sus gigantes.

 

Nos identificamos con el Quijote, porque a pesar de que muchas veces la realidad es adversa seguimos persiguiendo nuestros ideales, nuestros sueños, nuestra misión, como decía Alfonsín: “...la misión de los dirigentes y de los líderes es plantear ideas y proyectos evitando la autoreferencialidad y el personalismo; orientar y abrir caminos, generar consensos, convocar al emprendimiento colectivo, sumar inteligencias y voluntades, asumir con responsabilidad la carga de las decisiones...

 

Fuente: http://www.ucm.es/info/especulo/numero30/dqheroe.html de Inger Enkvist del Departamento de Lenguas RománicasUniversidad de Lund, Suecia.

Síntesis y Adaptación: Gabriela P. Peñaloza.